Caso de éxito: cómo el Bufete Jurídico Cortés Martín Almendro mejora la búsqueda de jurisprudencia con Prudencia.ai
La búsqueda de jurisprudencia relevante sigue siendo uno de los mayores retos operativos para los despachos especializados, especialmente cuando trabajan con casos complejos y documentación extensa.
En este contexto, herramientas de inteligencia artificial como Prudencia.ai están empezando a marcar una diferencia real en eficiencia y precisión.
En esta entrevista, hablamos con María de Fátima Cortés Leotte, socia fundadora del Bufete Jurídico Cortés Martín Almendro, un despacho altamente especializado en responsabilidad civil sanitaria. Nos cuenta cómo ha sido su experiencia con Prudencia.ai, qué retos enfrentaban antes de su adopción y qué impacto real ha tenido en su día a día.
En resumen
- Problema: alto volumen de jurisprudencia y tiempo elevado de análisis
- Solución: uso de Prudencia.ai para búsqueda y análisis jurídico
- Resultado: reducción de tiempos de trabajo en torno al 25% y mayor fiabilidad en las respuestas
Para ponernos en contexto, ¿a qué se dedica vuestro despacho y cómo está estructurada la función legal dentro de la organización?
Nosotros somos un despacho de abogados especializado en responsabilidad civil en general, pero con un enfoque muy marcado en la responsabilidad sanitaria. Los asuntos que nos llegan son muy complejos y, a partir de ahí, una herramienta de inteligencia artificial nos ayuda tanto en la elaboración de contestaciones como en el estudio de posibles estrategias procesales.
¿Cuál es tu rol y qué tipo de decisiones o responsabilidades jurídicas recaen directamente sobre ti?
Soy socia fundadora y dirijo toda la estrategia del despacho, tanto a nivel de herramientas que utilizamos como en la definición de las estrategias procesales en los asuntos que gestionamos.
Antes de incorporar Prudencia.ai, ¿qué tipo de tareas os generaban más carga operativa o cuellos de botella?
La búsqueda de jurisprudencia adecuada era el principal cuello de botella. Habíamos probado otras herramientas de inteligencia artificial, pero en algunos casos las respuestas no eran suficientemente precisas y, en otros, eran demasiado lentas.
Si tuvieras que describir el “antes” en una frase, ¿qué era lo más frustrante del día a día?
Las demandas que recibimos contienen una gran cantidad de jurisprudencia. Tener que revisar toda esa documentación y, además, encontrar jurisprudencia que contradiga lo planteado, suponía una carga de trabajo enorme y un gran consumo de tiempo.
¿Qué os hizo dar el paso y empezar a explorar soluciones de IA jurídica en ese momento concreto?
En ese momento empezamos a buscar soluciones de IA jurídica, pero las que encontramos no se adaptaban bien al derecho español o eran demasiado generalistas y no ofrecían respuestas adecuadas. Entonces probamos Prudencia.ai y nos pareció más rápida desde el primer momento.
¿Qué fue lo que os dio confianza para decidiros por Prudencia.ai frente a otras alternativas?
El rigor jurídico. Lo que más valoramos es la ausencia de errores al citar sentencias y la trazabilidad: poder comprobar que lo que indica Prudencia.ai se corresponde realmente con la realidad.
Hoy en día, ¿en qué momentos del flujo de trabajo recurrís más a Prudencia.ai?
Sobre todo para el estudio de casos que tenemos que contestar, especialmente en cuestiones de defensa del profesional sanitario.
¿Qué tipo de consultas o tareas resolvéis de forma recurrente con la herramienta?
Principalmente, la búsqueda de jurisprudencia relevante, el análisis de riesgos de los casos y la orientación sobre estrategias de defensa.
Desde que la utilizáis, ¿qué ha cambiado de forma más evidente en vuestro día a día?
La optimización del tiempo. Si antes tardábamos mucho en encontrar la fundamentación necesaria y analizar el riesgo de una demanda, ahora ese tiempo se ha reducido de forma significativa.
Si tuvierais que cuantificarlo, ¿qué mejoras habéis observado en tiempos o eficiencia?
Llevamos poco tiempo utilizando Prudencia.ai, pero estimaría una mejora en torno al 25%. Es probable que aumente con el uso. También hay que tener en cuenta que tratamos datos sensibles y no podemos subir cualquier documento a la herramienta.
¿Podrías compartir un caso concreto en el que Prudencia.ai haya marcado una diferencia clara en un asunto real?
En ocasiones, el despacho se enfrenta a situaciones menos habituales dentro de su práctica, que requieren investigación adicional:
En una ocasión, se planteó una nulidad por no haberse seguido el turno en el registro de asuntos. Se trataba de un defecto formal que normalmente no trabajamos directamente, ya que suele gestionarlo el procurador. Buscamos cómo defenderlo y Prudencia.ai nos proporcionó una guía clara y una posible solución.
Desde tu experiencia, ¿qué aporta una IA jurídica especializada frente a herramientas generalistas?
Hemos utilizado tanto herramientas generalistas como IA legales, y la diferencia principal es la velocidad y la precisión en las respuestas. Además, utiliza un lenguaje procesal más adaptado a nuestro trabajo.
¿Hubo algún momento “wow” en el que pensasteis: “esto realmente funciona”?
Sí. Estábamos utilizando otra IA del sector legal y comparamos respuestas para un mismo caso. Prudencia.ai nos resultó mucho más fiable y rápida, lo que marcó una diferencia clara.
Si tuvieras que resumir en una frase qué aporta Prudencia.ai a vuestra forma de trabajar, ¿cuál sería?
Velocidad y fiabilidad. Eso es lo que más ha cambiado nuestra forma de trabajar: poder encontrar jurisprudencia relevante en menos tiempo y con la confianza de que las respuestas son correctas.
Para aquellos despachos que estén dudando si pasarse de una IA generalista a una IA más específica, ¿qué consejo les darías?
Les recomendaría que la prueben con casos concretos y comparen los resultados con otras herramientas, que es exactamente lo que hicimos nosotros.
¿Cómo ha sido vuestro proceso de integración desde que decidisteis probar Prudencia.ai hasta contratar el plan?
Fue sencillo de entender. Desde mi punto de vista, el periodo de prueba gratuita se queda algo corto, pero el modelo de pago mensual, con posibilidad de cancelación en cualquier momento, es muy positivo. En el ámbito tecnológico todo evoluciona muy rápido: hoy una herramienta funciona bien, pero en seis meses puede haber otras alternativas.
Lo importante para nosotros es que, a día de hoy, Prudencia.ai nos da respuestas de calidad y vamos a seguir utilizándola, con la tranquilidad de poder cambiar si en el futuro encontramos una solución que se adapte mejor.
Conclusión
La experiencia del Bufete Jurídico Cortés Martín Almendro refleja una tendencia clara en el sector legal: la necesidad de herramientas especializadas que combinen rapidez, precisión y rigor jurídico.
En su caso, Prudencia.ai ha permitido reducir significativamente el tiempo dedicado a la búsqueda de jurisprudencia y al análisis de riesgos, con una mejora estimada del 25% en eficiencia desde las primeras fases de uso.
Para despachos que trabajan con casos complejos y alta carga documental, este tipo de soluciones ya no son solo una ventaja competitiva, sino una palanca directa de productividad.
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O, si quieres explorar cómo funciona Prudencia.ai, puedes solicitar una demo y probarlo con tus propios casos.
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